Es curiosos observar como uno de los “conceptos” más importantes en la sociedad en la que nos encontramos se está transformando y nadie parece darse cuenta. Las transformaciones y cambios siempre han provocado miedos o por lo menos cierta reticencia y en este caso, todo transcurre con la mayor naturalidad.

Este concepto es el del dinero.
Es cierto, tal vez lo que no cambia es el concepto en si mismo, sino los mecanismos a través de los cuales aplicamos o utilizamos lo que representa.

Desde luego estamos pasando a pasos agigantados a a participar en dinámicas en las que la moneda, como forma representativa del dinero, está siendo eliminada. Refiriendonos a la moneda como soporte físico, que resultaba la máxima expresión de nuestro potencial económico, como elemento principal de las transacciones.

El dinero es aquello que poseemos, como concepto cuantitavivo y la moneda el elemento a través del cual lo transformamos en bienes y servicios para nuestro propio uso. Por tanto podemos actuar sobre cualquiera de los dos elementos, pero desde luego resulta mucho más sencillo hacerlo sobre el más tangible, la moneda. Más bién sobre la correlación entre la cantidad y los bienes a los que da acceso.

No obstante, en la actualidad se está produciendo un cambio radical puesto que la moneda como soporte físico está empezando a desaparecer y cada vez en mayor medida el dinero está representado por un elemento informativo, sólo es precisa la información acerca de una cantidad y donde se encuentra depositada. Observese, que está depositada, es un concepto relativo si desaparece el soporte moneda.
Este cambio, que parece nimio, es absolutamente fundamental para entender las dinámicas que se están produciendo y las que tienen que producirse.
Hasta ahora los costes de manipulación de la moneda eran altos, altísimos. Pero los costes de manipulacion de la información son casi nulos. Las transacciones cada vez serán más viables, económicamente, con mayor independencia del importe que comportan o del soporte que se utiliza.
Ese es el futuro que irremediablemente nos vamos a encontrar. La capacidad de movilizar nuestro dinero, de utilizarlo, independientemente de la cantidad y del método utilizado.
Técnicamente es viable pero, como siempre, el proceso será lento pues la rapidez de avance de las capacidades técnicas no tiene nada que ver con la velocidad a la que los usuarios las aceptan y asumen como naturales.
Además la aceptación del concepto de dinero como elemento informativo está produciendo cambios notables que ya podemos encontrar.
Ejemplos como:
Kiva.org, donde las cantidades cumplen una función social.
– El crecimiento de las iniciativas de CrowdFunding, donde “pequeñas” cantidades se reunen para disponer de suficiente potencial
– E incluso los nuevos modelos de Gaming basados en micropagos instantaneos viables en cualquier momento y lugar.

Demuestran, a pequeña escala, el potencial que estos cambios están produciendo. No es preciso acudir a la máxima expresión representada por los flujos de capital globales o la manipulación del entorno económico a través de la moneda.

Una idea sencilla que permite definir nuevos modelos de negocio o de interacción.

 

One Response to Dinero. Moneda o información.

  1. Neraccula says:

    Si, probablemente lo sea

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