Es curioso ver como empieza a tomar impulso la creencia de que nuestro modelo educativo está agotado.

Los cambios que se han producido en los últimos veinte años no son nada comparados con lo que viene, y mal vamos si no empezamos a reformar dicho modelo pues ya empieza a pecar de obsolescencia.

Pero esto no es nada al lado de lo que pueden sufrir las economías como la nuestra que se encuentra ante un cambio de paradigma brutal. Que precisa de cambios contundentes y profundos que seguro que muy pocos están dispuestos a impulsar.

Tal vez por eso comienzo un proyecto, lo han denominado como emprendimiento social, un Hub llamado scalabBle. En el que en la medida de nuestras capacidades y con el máximo esfuerzo, que será mucho, vamos a tratar de impulsar estos cambios, de aportar nuestra visión.

Empezando por la base, por las iniciativas y los proyectos, para terminar introduciéndolos en las empresas consolidadas de todos los tamaños.  Queremos extender lo que consideramos elementos clave para ser competitivos a estas alturas y para estar preparados para el futuro más inmediato.

Es preciso evolucionar el modelo basado en los conocimientos teóricos (Universidad) y prácticos (Escuelas de negocios) actuales para tratar de rebajar el peso de la “ortodoxia” de la gestión empresarial actual.

He sufrido, en consejos de administración, la reticencia a pensar, a salirse del contexto, a actuar fuera de los “modelos santos” de las enseñanzas básicas tradicionales y he llegado a algunas conclusiones drásticas, pero que considero reales. Por conocimientos y experiencia, o sea validadas por lo que más peso tiene en el modelo que trato de cambiar.

Los modelos ortodoxos aprendidos en la “formación de negocios” actual pueden convertirse en una excusa, en muchos casos, para no afrontar riesgos. Lo siento pero la empresa siempre supone asumir riesgos, no digo que no tengan que ser controlados. Pero si no hay riesgo asumido, en mayor o menor medida, no hay evolución.

La competitividad empresarial no se restringe a una mera ejecución de las competencias clave siguiendo los cánones marcados y en los que el ganador es aquel que las ejecuta con la mayor exactitud, según esos cánones. Sería algo tedioso, aburrido y anodino y de hecho no permitiría la competitividad sino la simple competición.

La competitividad consiste en la capacidad de analizar el entorno, conocer las competencias clave y los cánones marcados y estar dispuestos ha asumir variaciones en los modelos estandarizados. Asumir esos riesgos controlados de los que hemos hablado. Sin confundirlos con los inherentes a la ejecución de un  negocio, sino los que surgen de  variar el modelo de negocio, sea en su estructura o en algún aspecto esencial de su ejecución.

Los conocimientos están al alcance de cualquiera, ya no es una ventaja competitiva disponer de mucha información aprendida.
La práctica es una labor que permite obtener experiencia pero no hay forma de acelerar su consecución. Y he de decir que es uno de los valores que deberían ser más apreciados.
Entonces qué es lo que nos hace más competitivos. Pues la capacidad de análisis, de tomar decisiones y de ejecutarlas.

Es la actitud ganando la batalla a las aptitudes.

Y a eso vamos a dedicar el Hub, a potenciar esas capacidades en este entorno cambiante. Por eso vamos a conectar iniciativas, impulsar proyectos y transformar negocios.

Vamos a trabajar por mejorar la economía tanto como seamos capaces y disfrutando del lujo de poder hacerlo. A poner al alcance de todos el potencial de esta forma de ver los negocios, ya que consideramos que su valor es enorme y  su beneficio independiente del tamaño o la situación actual.

11 Responses to La ortodoxia de la gestión empresarial

  1. javisagan says:

    #iunou my friend.

  2. Mark Ellul says:

    “Vamos a trabajar por mejorar la economía tanto como seamos capaces y disfrutando del lujo de poder hacerlo.” …+1

  3. Estoy convencida de que será un gran proyecto!

  4. La capacidad de analizar las circunstancias y los datos es una capacidad a desarrollar, ya que no abunda. Igual que se va a un gimnasio, hay que estudiar y entrenarse, tanto en la universidad como en las escuelas de negocios o de forma autodidacta. Solo de esta forma, dedicando esfuerzo personal a desarrollar este tipo de capacidades, tendremos un tejido empresarial capaz de actuar de forma proactiva y profesional. Que los mercados son flexibles, cambiantes y violentos en ocasiones es sabido desde siempre. solo hay que saber leer los datos y tener imaginación para prever las tendencias.

  5. Pablo Jimeno says:

    Estamos en marcha. Bien dicho Javi.

  6. javisagan says:

    Vamos a trabajar duro para que así sea Mertxe. Supongo que te veremos por aquí en breves ;)

  7. javisagan says:

    +1.000 los conocimientos son necesarios, la experiencia muy valiosa pero la actitud es fundamental para llegar a tener empresarios, emprendedores y directivos sobradamente preparados en el tejido empresarial de nuestro país. Parece que por el hecho de tener empresas medianas y pequeñas el “pensar” no sea una opción y así no aumentaremos nunca el tamaño, ni la competitividad. #iunou Isabel, buena reflexión.
    “ESP empresas sobradamente preparadas” XDDD

  8. javisagan says:

    Ahora a por la “velocidad de crucero” #myfriend. A ver si conseguimos que algunos la confundan con nuestra capacidad de avance “a toda máquina”.

  9. […] This post was mentioned on Twitter by María Serrano and Juan R Gimenez, Javier Martinez. Javier Martinez said: La ortodoxia de la gestión empresarial. http://bit.ly/eCbOmq , el porqué de @scalabble […]

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